Fiscal

"No son para autónomos ni son amenazantes": las siete claves de las cartas de la AEAT a los empresarios

La Agencia Tributaria insiste en el carácter informativo de las misivas

El Reaf consigue que la AEAT aclare los ratios que aparecen en las cartas

Eva Ruiz-Hidalgo

"No son para autónomos ni son amenazantes": las siete claves de las cartas de la AEAT a los empresarios

Está claro que recibir una carta de Hacienda incomoda y nos pone sobre alerta. Los contribuyentes, en general, no pasan por alto sus comunicaciones. Pero las misivas de la AEAT no tienen por qué incluir malas noticias, a veces son solo recordatorios de la obligación de pagar impuestos.

En muchas ocasiones, la Administración tributaria ha tenido que recurrir a personajes entrañables, como fueron en 1995 Mortadelo y Filemón, para concienciar de la necesidad de exigir facturas., es decir, de pagar el IVA. El mensaje en boca de las criaturas de Ibáñez era: "Las facturas que usted no pide las pagamos todos".

Es una práctica habitual, ordinaria, reincidente, porque el fraude sigue existiendo, pese a que los controles y vigilancia son cada vez mayores.

El envío masivo de cartas que la Agencia Tributaria está realizando en la actualidad a empresarios ha levantado bastante polémica, inconsistente desde el punto de vista de la Administración fiscal e incluso desde algunos despachos fiscales que cuestionan, de entrada, que su contenido sea amenazante.

La Agencia Tributaria se dirige a estos contribuyentes para señalar que a la vista de los datos que obran en su poder, extraídos de las cuentas bancarias, se han realizado análisis estadísticos referentes a las ratios económicas y sectoriales de los obligados tributarios. Estos datos, añade, pueden indicar riesgo fiscal cuando “pongan de manifiesto inconsistencias entre la información disponible y las declaraciones de ingresos de la actividad económica o las declaraciones de IVA”.

EL MENSAJE DE LAS MISIVAS

Tras las explicaciones ofrecidas a 'INVERTIA' por la AEAT, así como por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), ATA, más las impresiones de algún receptor de las mismas y el contenido de las misivas, conviene aclarar:

1.Los avisos a los empresarios no son nuevos: es el tercer año de actuaciones del Plan de control del IVA. En 2018, la AEAT envió también cartas a estos contribuyentes.

2. Contenido diferente: la novedad de 2019 es que se incluyen los datos que tiene Hacienda de estos contribuyentes, ratios que comparan la actividad de su empresa con la de su sector.

3. Las cartas no se envían a los autónomos: los destinatarios de las mismas son todos personas jurídicas. Fuentes de la patronal de autónomos (ATA) indican que las cartas sí las están recibiendo los autónomos societarios.

4. Informativas y no amenazantes: la Agencia Tributaria, a través de su departamento de gestión, advierte de ciertas inconsistencias en los negocios señalados y les comunica que si estas persisten, su riesgo fiscal podría dar lugar a procedimientos de control tributario que sean necesarios. Amenazar, según define la RAE, es dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a alguien. Desde ATA valoran la acción del "primer aviso" pero consideran que habría que aclarar a cada uno de los receptores los criterios que se han tomado para aportar esos datos.

5. Ratios. El REAF contactó con la Agencia Tributaria para aclarar las ratios que aparecen y que “se han extraído de las declaraciones del Impuesto sobre Sociedades presentadas por los contribuyentes del sector”. Entre los conceptos que desarrollan  para sus clientes se encuentran el margen neto y el bruto. El primero, dicen, es el resultado de explotación/importe neto de la cifra de negocios (INCN), en porcentaje; y el margen bruto  es el INCN-coste de aprovisionamientos/INCN… ATA asegura también haber pedido más información a la AEAT pero "no es suficiente".

6. En última instancia, la inspección. La misiva recuerda que es una mera comunicación por lo que no se debe contestar, ni enviar documentación, ni justificar los datos que aparecen en sus declaraciones. El proceso suele empezar con las cartas, y seguir con las visitas para terminar con la inspección si realmente detrás de esos datos hay irregularidades.

7. Bueno para el contribuyente: las iniciativas de Hacienda de poner en conocimiento de los obligados tributarios la información que tienen de ellos es “bueno para el contribuyente”, un ejercicio de transparencia que “no debería generar rechazo”, señalan los asesores fiscales.

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