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El derrumbe de la construcción: 142.000 empresas desaparecidas desde 2008

Las empresas relacionadas con la actividad constructora registradas en la Seguridad Social tocaron su mínimo desde 1997 el pasado diciembre, al situarse en 104.127. No obstante, enero y febrero han arrojado un cambio de tendencia que podría anticipar la lenta recuperación del sector. Desde mediados de 2007, el sector de la construcción pierde más de 142.000 empresas, lo que equivale a una caída del 54,7%.

Javier Mesones / www.invertia.com
Viernes, 4 de Abril de 2014 - 8:31 h.

Ningún otro sector como el de la construcción puede reflejar mejor el azote que la crisis ha asestado en los últimos seis años. El pinchazo inmobiliario ha sido la imagen de la decadencia de la economía española desde 2007. Aquel año la Seguridad Social llegó a registrar 246.271 sociedades dedicadas a esta actividad. Tocó máximos de siempre a mediados del ejercicio, inmediatamente antes de que se desatara al otro lado del Atlántico la crisis de las hipotecas subprime.

Unos meses después, la sangría de empresas del sector de la construcción, especialmente de aquellas centradas en el mercado inmobiliario, ya era dramática. A lo largo de 2008 los registros de la Seguridad Social adelgazaron en casi 44.000 empresas en promedio. La cifra se moderó a cerca de 35.000 en 2009; más de 15.000 en 2010; casi 19.000 en 2011; y alrededor de 9.600 en 2012.

La cifra menguó en 14.648 de media en 2013, un año en el que el sector completó su sexto año consecutivo de caída de la actividad, con un retroceso del 38,6%, el mayor de la serie histórica . Unos datos que responden a la parálisis en la construcción de viviendas y a la agresiva reducción que han sufrido los presupuestos para obra pública.

En enero de 1997 había 103.368 empresas del sector de la construcción. Es el primer dato del que dispone la Seguridad Social. En diciembre pasado, la cifra se situó en 104.127, la cifra más baja desde entonces. Los números hablan por sí solos y arrojan una conclusión contundente: España tardó 10 años y medio en crear 143.000 empresas -hasta los máximos de mediados de 2007- y sólo ha tardado, por el contrario, seis años y medio en destruirlas.

Estas cifras de destrucción de empresas incluso son superiores, ya que hacen referencia al saldo de sociedades registradas en la Seguridad Social, que incluye, por tanto, altas y bajas. No obstante, el número de compañías con actividad en la construcción que se han creado en estos años de crisis, que no lo ofrece el Ministerio de Empleo, lógicamente ha sido muy limitado.

Fuente: Seguridad Social

En el camino han sucumbido empresas de todos los tamaños, pero especialmente grave ha sido entre las pymes. Porque estos datos no sólo se refieren a las constructoras e inmobiliarias que todo el mundo conoce, también implican a los fabricantes de materiales, proveedores o mantenimiento. Las más grandes, con mayores o menores penurias, han logrado sobrevivir, aunque algunas, como Martinsa, Metrovacesa o Fergo Aisa aún tratan de restablecerse. Las grandes constructoras, como ACS, Ferrovial, FCC, OHL o Sacyr están logrando salvar los muebles por su elevada presencia internacional.

De un tamaño más reducido y, sobre todo, con un nombre menos popular, figuran decenas de miles de sociedades. Una de ellas es Ploder, que se declaró en concurso de acreedores en 2010 con una deuda de 300 millones de euros y que tras superar el concurso de acreedores a mediados de 2011, el pasado mes de enero tuvo que solicitar la liquidación al no haberse cumplido las previsiones que contemplaba su plan de viabilidad.

A pesar de que 2013 fue el peor año en ventas para la construcción, en el último trimestre los datos ya fueron menos malos y las exportaciones mitigaron la caída. Unos pequeños brotes verdes que podrían estar confirmándose en el arranque de 2014. Porque en enero el número de empresas con actividad constructora subió de las 104.127 de diciembre a 104.818, una cifra que se elevó hasta las 105.734 en febrero.

Un ligero repunte que, al calor de la recuperación, podría significar un punto de inflexión en la tendencia marcada. No obstante, la cautela se impone en estos casos ya que en el pasado también hubo meses en los que el indicador subió y el tiempo demostró que se trataba tan sólo de un espejismo. Máxime cuando la contención del gasto sigue siendo la norma en la obra pública y la demanda de vivienda aún está por los suelos -con un stock todavía elevado-.

REGRESANDO A 2001

La construcción, no obstante, es sólo un elemento más de la detonación que ha sufrido el tejido empresarial en los últimos años. En este sentido, 2013 cerró como el año con menos número de empresas inscritas en la Seguridad Social desde 2001, al situarse en 1.168.640 sociedades de media. En diciembre la cifra era de 1.158.338, un 18,8% menos que el máximo de siempre, que se selló también en junio de 2007, cuando alcanzó 1.427.497 empresas.

La caída en las compañías industriales es, en promedio, del 25,1% (de 145.564 en 2007 a 109.024 en 2013). Este segmento, además, continúa destruyendo empresas en 2014. Mientras, el sector servicios ha resistido mejor la crisis. En 2006 superó el millón de empresas y el año pasado descendió a 938.441, lo que implica una reducción próxima al 10%, según los datos de Empleo.