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¿Te han robado el Ipad? Si puedes probarlo, lo deducirás en el IRPF

El robo o hurto de algún objeto puede considerado como pérdida patrimonial por parte de Hacienda y, por tanto, puede minorar la base o la cuota en la declaración de la renta. El principal problema es la justificación del robo, ya que a la inspección no le basta con una mera denuncia, sino que el contribuyente debe acreditar la previa existencia de los bienes y su valor en el momento del robo.

Inés Calderón / www.invertia.com
Jueves, 27 de Junio de 2013 - 11:20 h.

Por ejemplo, el robo de un Ipad u otro objeto tecnológico, algo muy común en estos días, podría considerarse como un gasto e imputarse en la casilla 313 de la declaración del IRPF,según explica José Ignacio Montes. Aunque se acredite la existencia previa de los bienes y su valor antes del delito, corresponde a la Inspección de Tributos la valoración de las pruebas, por lo que puede no aceptar el robo como pérdida patrimonial.

Hay otros casos en los que es más sencillo que el Fisco acepte robos como pérdida patrimonial. Por ejemplo, si roban bienes en el domicilio particular y la indemnización del seguro no cubre todo su valor.

En este caso, para calcular el importe de la correspondiente ganancia o pérdida patrimonial, se deberá minorar el precio de adquisición de los bienes sustraídos en el importe correspondiente a la depreciación experimentada como consecuencia de su uso, por tratarse de bienes de consumo duradero, de manera que tal valor de adquisición se corresponda con el valor de mercado de los bienes en el momento de su sustracción. Por otra parte, el valor de transmisión será el importe de la indemnización recibida de la compañía de seguros.

No obstante, tanto la realidad del robo como el valor de adquisición de los elementos sustraídos deberán acreditarse, correspondiendo su valoración, en su caso, a los órganos de gestión e inspección de la Administración Tributaria. Al estar asegurados, suele ser más sencillo probar tanto la existencia como el valor de dichos objetos sustraídos.

ROBOS EN LA CUENTA BANCARIA

Un caso parecido sería el robo de una cuenta a través de una tarjeta de crédito previamente sustraída, denunciado a la entidad bancaria y a la comisaría, que también podría ser considerado una minoración del patrimonio. Si la entidad bancaria asume parte de ese importe, la parte que el contribuyente no pueda recuperar, bien directamente de la entidad o por cualquier otro procedimiento, constituye una pérdida real en su patrimonio.

El importe de la pérdida patrimonial será la diferencia entre la cantidad reintegrada por parte de la entidad financiera -valor de transmisión- y el importe sustraído -valor de adquisición-. El contribuyente tendrá que acreditar el robo ante los órganos de gestión e inspección de la Administración tributaria.

Otro caso de pérdida patrimonial se produje con las cantidades entregadas a cuenta de la adquisición de una vivienda a un promotor que incumple sus obligaciones. En dicho caso, sólo constituirán disminución en el ejercicio en que se justifique la imposibilidad de cobrar. Para ello es necesario que se hayan agotado todas las vías legales.

De forma paralela, si con posterioridad se recupera la cantidad entregada, se considera incremento de patrimonio del año en que se cobra.

Por el contrario, no se produce una pérdida patrimonial cuando se consumen bienes perecederos ni por la disminución de valor por el uso de bienes de consumo duradero, como por ejemplo los automóviles. Tampoco puede computarse como pérdida patrimonial el pago de una sanción como consecuencia de una infracción de tráfico.

MANUAL DE LA RENTA EN 14 VÍDEOS

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10. Venta de acciones y fondos

11. Planes de pensiones

12. Deducción por vivienda

13. Cómo tributan las comunidades de bienes

14. Últimos pasos