NUEVA YORK, nov 4 (Reuters)
Las herramientas de la Reserva Federal de Estados Unidos para remover una gama sin precedentes de servicios de préstamos de emergencia están llenas de riesgos intrínsecos, según un grupo de asesores de alto nivel del Departamento del Tesoro.
El banco central estadounidense está actualmente reunido para discutir el curso de la política monetaria y se espera que una eventual estrategia de salida ocupe un lugar destacado en el debate.
Pero las minutas de un encuentro del Comité Consultivo de Préstamos del Tesoro divulgadas el miércoles sugieren que los participantes del mercado no están aún convencidos de que el movimiento para salir de las masivas provisiones de liquidez sea una materia simple.
Una posible manera de remover los estímulos es elevar el interés pagado sobre las reservas. El Congreso le dio a la Fed esta autoridad el año pasado, cuando la crisis financiera global estaba en su apogeo tras la caída del banco de inversión Lehman Brothers.
Sin embargo, el momento de cualquier retiro de las medidas será clave si la Fed desea evitar descarrilar cualquier recuperación.
Este enfoque "lleva los consiguientes problemas de incrementar las tasas de interés demasiado rápido en la recuperación económica", dijo un miembro del grupo consejero del Tesoro, de acuerdo a las minutas, que no especificaron el nombre del asesor.
El comité está compuesto por importantes ejecutivos de grandes bancos conocidos como operadores primarios, que hacen negocios directamente con la Fed. Metthew Zames, un director de JP Morgan, es el presidente.
Otro mecanismo clave para remover reservas sería la introducción de una "instalación de depósitos a plazo" que ofrecerían a las instituciones financieras el incentivo de no prestar durante un período determinado.
Sin embargo, esta opción "carece de un mecanismo claro para la fijación de tasas y el uso del banco", dijo el mismo consejero del Tesoro.
Otra manera más contundente de drenar crédito desde el sistema bancario sería la venta directa de bonos del Tesoro y deuda respaldada por hipotecas, la cual ha acumulado la Fed en prenda en un esfuerzo para mantener bajas las tasas de interés por un largo período y estimular la actividad hipotecaria.
Sin embargo, este método podría resultar particularmente riesgoso, pues podría poner presión para un alza en los tipos de interés, impidiendo la recuperación económica.
"La venta de activos podría tener dificultades si el apetito por la deuda en ese momento es saciado, especialmente teniendo en cuenta el impacto en el mercado inmobiliario y el importante papel que actualmente desempeña la Reserva Federal en el mercado", según las minutas.
El banco central recientemente concluyó la compra de bonos del Tesoro, de su programa de compra de 300.000 millones de dólares. También se comprometió a comprar hasta 1,45 billones de dólares en valores respaldados por hipotecas y bonos de agencias.
Incluso los acuerdos de recompra reversa, vistos como la más convencional de las herramientas de la Fed, podrían tener ciertos problemas.
"El programa competirá con otras inversiones a corto plazo y pone una presión alcista sobre las tasas de los bonos del Tesoro", dijeron las minutas. "Más aún, drenar el exceso de reservas puede atenuar la demanda por los bonos del Tesoro por parte de los bancos", señalaron.