
Los críticos de la banca española no tienen la infabilidad papal inspirada por el Espíritu Santo. La agencia de calificación Moody´s se ha tragado la crisis financiera con calificaciones de sobresaliente para entidades quebradas. Tampoco Credit Suisse supo manejar bien las hipotecas basura y los productos estructurados con abundantísimas pérdidas durante 2008 de las que está saliendo este año.
No son, pues, ejemplificantes, ni su palabra es oro porque han estado y gestado estos desmanes en el mundo de las finanzas.
Ahora bien, tanto Moody´s como Credit Suisse coinciden en que bancos y cajas españoles ocultan mediante compras de inmuebles una morosidad mucho mayor a la declarada e, incluso, al banco suizo le parece casi irrisorio que algunos hayan publicado en el tercer trimestre del ejercicio caídas de la morosidad. Una pizca de razón deben tener cuando el Banco de España prevé elevar del 10% al 20% del valor de tasación las provisiones con que las entidades financieras deben contar cuando haya transcurrido un año desde que aceptaron un inmueble como pago de una deuda.
Una medida de precaución, dado el elevado valor de los inmuebles hace sólo un año, y que podría agravarse si en el mercado inmobiliario se produce un ajuste muy superior en los precios. El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordónez eleva así las provisiones para ajustar más el valor de los inmuebles adjudicados a la actual realidad de los precios. La medida entrará en vigor, al parecer, las próximas semanas.
El más demoledor ha sido el informe de Moody´s que ha recibido por parte de las patronales bancarias (AEB) y de cajas (Ceca) los calificativos de alarmistas y catastrofistas. En su reciente informe Moody´s sostiene que la banca española precisa financiar unas provisiones de 57.000 millones de euros para afrontar unas pérdidas esperadas de 108.000 millones de euros. La agencia de calificación calculó que los 51.000 millones de euros de provisiones previstas por las entidades españolas cubrirán sólo el 47% de las pérdidas estimadas, por lo que será necesario incrementarlas en 57.000 millones de euros.
Por su parte, Credit Suisse apunta que la banca española acumula 30.000 millones en créditos morosos por encima de lo declarado en las cuentas del tercer trimestre del ejercicio 2009, lo que supone un desfase de entre el 30% y el 40% respecto a la situación real. El banco suizo habla claramente de ocultación de morosidad de los bancos por un importe que supera con mucho los beneficios de todo el sistema financiero español en un año.
Después de estos pronósticos y de la decisión tomada por el Banco de España sobre elevar las provisiones, al más confiado le asaltan las dudas. Por supuesto que el Banco de España no puede ni debe estar dando la réplica a informe diario del analista de turno, pero sí debería aclarar cómo están afrontando bancos y cajas sus problemas con el sector inmobiliario y si se está haciendo de una forma ortodoxa.
Hay un dato tangencial que también levanta dudas. La intervenida y ahora comprada Caja Castilla La Mancha publicó un dato de morosidad del 17%, con los datos de los inspectores de Fernández Ordóñez. Un dato sin ningún maquillaje que multiplica por cuatro y cinco veces la media de sector y al que, por supuesto, no se acerca ninguna entidad financiera, aunque no pocas asumieron riesgos inmobiliarios similares.
PD: Este artículo lleva una idea implícita de lo que las entidades financieras se van a resistir a que baje el precio de los pisos y demás inmuebles. Pero ese es otro cantar, para otro empeño.