
Tras cuatro trimestres consecutivos de desaceleración económica en
Estados Unidos, la
principal economía del mundo parece mostrar la salida
de la recesión más profunda desde la Gran Depresión, al crecer un 3,5%
interanual en el tercer trimestre. Aunque el dato ha salvado una
corrección más pronunciada en las bolsas, los inversores siguen
mostrándose cautos sobre varios aspectos clave.
EEUU entra en crecimiento, pero quizás solo está motivado por un
agresivo estímulo económico que no podrá mantenerse siempre, surgiendo
dudas de la sostenibilidad del camino andado y la rapidez de la
recuperación, ¿será en forma de V, U o la temida W?. Como muestra los
resultados ayer de Ford, magníficos, pero gracias al programa de ayuda a
la compra de coches, y ya conocimos el viernes que el consumo de los
hogares se estaba enfriando por el cese de alguno de estos programas de
apoyo.
¿Qué pasará en los siguientes trimestres? Porque el paro sigue creciendo
y los que consiguen un nuevo trabajo tras haber sido despedidos,
descubren que ahora les pagan menos y por tanto tienen una menor
capacidad de gasto. Si no hay consumo los empresarios no van a contratar
a gente y van a seguir recortando inventarios e inversiones y la
situación se complica. Ayer quebró otra gran corporación financiera en
EEUU. Valorando lo anterior, los gobiernos esperaran un poco más para
"eliminar la alimentación asistida" a las economías.
Por otro lado, parte de las subidas de las bolsas y los mercados de
crédito han llegado gracias a la enorme liquidez que los grandes bancos
centrales han estado suministrando al sistema financiero (prestando,
comprando activos, etc.), por lo que existe mucha expectación sobre la
posibilidad de que se empiece a retirar por parte de la Fed o el Banco
Central Europeo, siendo compatible con un mantenimiento de tipos de
interés reducidos, ya que no se perciben riesgos inflacionistas a corto
y medio plazo (distinta situación a Australia o Noruega que han subido
tipos por tener sus economías muy ligadas a las materias
primas).
¿Pero como están las empresas? Ellas deben ser el verdadero motor de las
bolsas. Los beneficios empresariales han mostrado datos mejores de lo
esperado, pero éstos han llegado más por el recorte de gastos que por el
incremento de ventas, y ésta, es una situación no muy sostenible en el
tiempo, salvo que se incrementen las operaciones de fusión y absorción
de compañías rivales y se pueda seguir reduciendo los costes. Creo que
éste es uno de los escenarios más probables para las grandes
corporaciones globales, que en muchos casos tienen una posición
holgadísima de liquidez.
La bolsa encara el final de año con la indefinición propia de esta
situación. Las bolsas descontaron el inicio de la recuperación
económica, pero ahora esperan a confirmar su sostenibilidad, aunque cada
día se incrementa el riesgo de que los inversores prefieran despedirse
del mercado hasta el año que viene. ¿Quizás ya hemos subido suficiente?.
Me preocupa la fortísima subida del índice VIX (volatilidad implícita
del S&P) desde niveles de 20 a 30 en estos últimos días. Mi lectura es
que ahora comienzan los grandes inversores a considerar que pueden
llegar las caídas y están comprando cobertura para sus carteras. En
definitiva, el tono ya no es tan optimista y ahora sí que hay más
riesgos a la baja que al alza en las bolsas.
Mis recomendaciones: El actual canal lateral en el Ibex invita a seguir
operando en muy corto plazo, comprando en las zonas de soporte
alrededor de 11.250 y vendiendo en la zona de 11.900, aunque sería
prudente incrementar el peso de la liquidez en las subidas y disponer de
Stop-loss en las compras. En cuanto a valores, no comprar bancos que no
hayan fortalecido su capital, con preferencia por Santander y BBVA, más
protegidos por su negocio en Latinoamérica, y apostar preferentemente
por valores de sectores más defensivos, como Telecomunicaciones con
Telefónica como exponente por su capacidad de generar liquidez y negocio
recurrente, el Sector Eléctrico y Energías Renovables (Gas Natural e
Iberdrola Renovables) o Tecnología (Indra). Uno de mis valores
preferidos es Repsol.
* Rafael Romero es Director del Departamento de Inversiones de
Unicorp Patrimonio, Sociedad de Valores (Unicaja)