Mis finanzas | Mis finanzas

Los ‘otros’ Madrid Central: cinco ciudades que ya limitan el tráfico por el medioambiente

Queda muy poco para que el centro de Madrid restrinja la circulación de vehículos por sus vías, pero esta medida del ayuntamiento para proteger el mediamente no es pionera. Ciudades como Londres, Oslo y Roma hace tiempo que apuestan por limitar el tráfico para reducir la contaminación.
Invertia
domingo 4 de noviembre de 2018  -  06:00

Por Yolanda González

La movilidad en Madrid está cambiando, y no solo por la invasión de bicicletas, motos y patinetes eléctricos, sino porque dentro de poco ya no será posible circular con el coche por el centro de la ciudad.

Madrid Central es la medida con la que el ayuntamiento pretende reducir la contaminación atmosférica de la ciudad ya que la capital de España y Barcelona son las ciudades con índices más altos de contaminación en nuestro país.

Son muchas las críticas que está desatando esta medida. Sin embargo, Madrid no es la primera ciudad que decide restringir la circulación de los coches para tratar de proteger el medioambiente. Otras cinco ciudades ya han aplicado esta opción.

1. LONDRES

En 2003, Londres introdujo la llamada 'tarifa de congestión'. Con el objetivo de hacer el tráfico más fluido y reducir las emisiones de C02, se instauró este peaje que restringe la circulación de los vehículos por el centro de la ciudad.

La tarifa es de 12 libras (14 euros) y se aplica de lunes a viernes, desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Sin embargo, hay excepciones que no deben abonar el peaje. Las bicicletas y motocicletas están exentas y a los residentes de las zonas restringidas se les aplica un 90% de descuento.

Las medidas se van incrementando progresivamente y este año los distritos de Hackney e Islington han prohibido la entrada de coches de gasolina, diésel e híbridos antiguos a sus calles.

2. ROMA

El centro de capital italiana está lleno de zonas de tráfico limitado en las que hay que pagar una cuota anual para poder circular entre determinadas horas. Tan solo está permitido el tráfico de residentes, trabajadores de las áreas restringidas o personas con algún tipo de discapacidad.

Con el objetivo de seguir reduciendo la contaminación de la ciudad, Roma prohibirá la circulación por el centro a todos los coches diésel en 2024.

3. PARÍS

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha apostado por la peatonalización y el transporte limpio para reducir el tráfico y la contaminación de la capital francesa. La ribera del río Sena está libre de coches y nuevas formas de movilidad alternativa, como bicicletas, motos y coches eléctricos y patinetes, han conquistado las calles.

Pese a todos los problemas judiciales y protestas que están teniendo en el ayuntamiento por llevar a cabo estas medidas, Higaldo lo tiene claro: cuantos menos coches, más espacio para los peatones y menos contaminación.

4. OSLO

2025 será el año en el que la capital noruega le cierre el paso a cualquier vehículo que funcione con gasolina o diésel. El país puja por la movilidad limpia y en la actualidad un tercio de los coches que circulan por la ciudad ya son eléctricos.

El cambio en la movilidad está motivado por el Gobierno. Los compradores de vehículos eléctricos cuentan con un 25% de ahorro del IVA y están exentos de pagar el impuesto de matriculación, los peajes e incluso el aparcamiento. Además, apuestan por un sistema de transporte público libre de emisiones y tratan de incentivar el uso de la bicicleta.

5. PONTEVEDRA

Madrid no es la primera ciudad española que trata de reducir el tráfico. Pontevedra lleva dos décadas implantando medidas que fomenten el uso del transporte público, la bicicleta y que animen a los ciudadanos a desplazarse caminando. Para ello, el ayuntamiento eliminó plazas de aparcamiento en el centro y peatonalizó vías de la ciudad. El resultado es que, en la actualidad, el 70% de los desplazamientos por la ciudad se realizan en bicicleta o a pie. 

Promedio (0 Votos)


Añadir comentario
marherher
Es curioso que se compare Pontevedra con las grandes capitales europeas, porque el centro de esta ciudad que se ha peatonalizado es poco más largo que las calles Mayor o Preciados de Madrid. Se atraviesa perfectamente a pie, sin necesitar ni siquiera un autobús.
Últimamente todo se radicaliza y se quieren imponer a todos las mismas soluciones, que solo sirven para algunos casos:
Dice el mantra recitado por los alcaldes progres que "el coche es malo, y la bici y el transporte público son buenos".
Pero la bicicleta como solución es “el chocolate del loro” porque sirve para muy pocas personas y muy pocos viajes; y lo bueno del transporte público, no es que sea público (que el dueño del autobús sea una empresa municipal de transportes), sino que es COLECTIVO, por lo que un solo vehículo puede llevar muchas personas (y de hecho las lleva en hora punta, aunque esto no sea tan cierto durante el resto del día, ni se hable de que tardarás más de una hora, a poco que vivas y/o trabajes en el extrarradio).
Del mismo modo, lo malo del coche (que hace el mismo trayecto en 20 minutos) no es que sea de propiedad privada, sino que se suele usar mal, de forma INDIVIDUAL, llevando solo al conductor y desperdiciando 4 asientos libres en cada viaje.
¿Qué fue de las medidas para aumentar la ocupación de los vehículos, como los carriles Bus-VAO, o permitir circular y aparcar siempre a los coches con tres o más ocupantes? ¿Acaso ha dejado de ser cierto que un coche compartido de esta forma, contamina y atasca la ciudad la tercera parte que si estas personas fueran al trabajo cada uno en su propio coche?
Los 4.000.000 de asientos que se desperdician al día en los coches que circulan por Madrid, suponen un enorme potencial de mejora. Sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría están disponibles en hora punta, justo cuando la mayoría tienen problemas graves para ir al trabajo y volver a casa.
"6 de cada 10 españoles compartirían coche a diario para ahorrar". Pero actualmente acaban yendo cada uno en el suyo, porque no tienen forma de saber quién más va en su misma dirección y compartir viaje para ahorrarse del 50 al 75% de los gastos, de la energía y la contaminación.
En Madrid no nos hacen falta más prohibiciones. Nos hace falta una aplicación de smartphone (como DedoCar) que nos diga con quién podemos compartir los asientos libres del coche de camino al trabajo, para ahorrarnos gastos, tiempo y problemas, y dejar de emitir 1.000.000 de Toneladas de CO2 al año.
Publicado el día 7/11/18 0:05.

Vídeos

graficos-relacionados


+0,76%
IBEX