Economía

El fiscal general echa por tierra el acuerdo entre Bruselas y Reino Unido para el Brexit

May y Juncker acordaron garantías legales sobre la salvaguarda norirlandesa

El informe del fiscal advierte del riesgo legal y precipita el 'no' de los unionistas al acuerdo por el Brexit

EFE

El fiscal general echa por tierra el acuerdo entre Bruselas y Reino Unido para el Brexit

Las buenas noticias eran solo un espejismo.  El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y la primera ministra británica, Theresa May, anunciaron hoy el acuerdo de un instrumento legalmente vinculante a modo de "póliza de seguros" para resolver sus diferencias sobre la salvaguarda irlandesa.

"Como las pólizas tradicionales, no tiene por qué usarse (...) Pero si una de las partes actuase de mala fe, la otra tendría una vía de salida", explicaba Juncker en una rueda de prensa junto a la 'premier' británica a altas horas de la noche en Estrasburgo. Este era un enorme un avance para la primera ministra conservadora, que este martes tratará de conseguir el visto bueno de la Cámara de los Comunes, que se frustró en el primer intento por falta, precisamente, de aclaraciones sobre los términos de la salvaguarda.

Sin embargo, el fiscal general británico ha echado por tierra las esperanzas de un acuerdo después al considerar que las concesiones acordadas no serán suficientes para salvar el texto. En un documento publicado este martes, el fiscal Geoffrey Cox advierte del "riesgo legal" de que el país quede atrapado en este mecanismo contra su voluntad. Nada más conocerse el documento, los miembros del European Research Group (ERC) y los unionistas norirlandeses del DUP, socios de May con 10 escaños en el Parlamento, han anunciado que votarán en contra del texto por el acuerdo para el Brexit.

Así, todo indica que la votación que se producirá en las próximas horas significará un nuevo fracaso para la primera ministra británica. En las últimas semanas, los líderes de la UE habían descartado reabrir el texto del acuerdo y rebajar el alcance de la salvaguarda, que en opinión de Bruselas protege los acuerdos de paz de 1998, que no permiten levantar una frontera entre las dos Irlandas, así como la integridad del mercado único.

Los euroescépticos británicos creen, sin embargo, que ese mecanismo dejará al Reino Unido integrado en las estructuras de la UE hasta que se firme un nuevo acuerdo comercial, lo que puede tardar años, y eso dificultará negociar tratados comerciales con terceros países. Por su parte, Juncker quiso dejar claro que no habrá "tercera oportunidad" si la 'premier' británica vuelve a fracasar en la Cámara de los Comunes.

"No vamos a negociar más, yo creo que he sido muy claro", dijo el presidente del Ejecutivo comunitario, quien añadió que si mañana mismo May consigue apoyos empezarán "inmediatamente" los contactos para diseñar la futura relación entre la UE y Reino Unido como tercer país. "O este acuerdo o no habrá brexit", dijo Juncker, quien dijo que en manos de los parlamentarios británicos hay "una gran responsabilidad".

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