DEPORTE

El techo en Roland Garros, una realidad en 2020

Es el único de los cuatro Grand Slams que todavía no tiene cubierta en su pista principal

El primero fue el Open de Australia, que techó el Rod Laver Arena

Grupo Zeta

Los operarios retirando la lona durante esta edición | AFP.

Los operarios retirando la lona durante esta edición | AFP.

La mala climatología ya no será un problema para Roland Garros a partir de la próxima edición en 2020, ya que está previsto que finalice la última fase de la remodelación de todo el complejo y de la Philippe-Chatrier, la pista principal del torneo, con la colocación del techo retráctil que permitirá la disputa de partidos durante las jornadas en las que la lluvia haga acto de presencia.

Además, esta innovación incluida dentro del presupuesto de 350 millones de euros para las obras, dará la posibilidad a la organización de introducir sesiones nocturnas, algo que no sucede actualmente en el segundo 'grande' del año y aumentará la capacidad de 15.000 a 17.500 sillas.

Se trata del mayor proyecto arquitectónico en el que se ha visto envuelto el recinto francés desde 1928, fecha en la que se instaló, definitivamente, en el Stade Roland Garros. El lavado de cara viene motivado, en gran parte, por la designación de París como sede de los Juegos Olímpicos de 2024. 

EL ÚNICO 'GRANDE' SIN CUBIERTA

Con esta implantación en la pista central de París, desde el próximo año la totalidad de los Grand Slam habrán tomado medidas para frenar las inclemencias meteorológicas que obligan a detener o aplazar jornadas enteras de tenis como lo sucedido en París.

El primero de los Majors que tuvo techo fue el Open de Australia en la Rod Laver Arena en 1988 cuando todavía se llamaba 'National Tennis Centre at Flinders Park'. Fue el pionero. Era corredizo y, a finales del pasado 2018, acabaron su remodelación y ya es retráctil. Puede cerrarse en cinco minutos. También tienen cubierta las pistas Melbourne Arena y Margaret Court. La particularidad reside en que el techo también se cierra cuando hay altas temperaturas, ya que el primer 'grande' de la temporada se disputa durante el verano australiano.

Wimbledon fue el segundo en dar el paso adelante. El torneo londinense decidió cubrir su pista más importante, la Centre Court en 2009. El club nunca llegó a hacer pública la cifra, pero se estima que se destinaron entre 90 y 110 millones de euros. A finales del pasado mes de mayo, el tercer 'grande' del año inauguró una nueva cubierta para la Pista 1, que costó alrededor de 78 millones de euros. Una inversión necesaria para una competición de esta magnitud y en un país como Reino Unido, donde abundan las precipitaciones.

El US Open se sumó a la categoría de Majors con techo en el año 2016. La Asociación de Tenis de EEUU (USTA) inició este proyecto para evitar que las tormentas 'destrozasen' su calendario. Las obras para cubrir la Arthur Ashe, la pista más grande del mundo con una capacidad para más de 23.000 personas, fueron de tal magnitud que se llegaron a extender durante dos años. El proyecto tuvo unos costos de más de 130 millones de euros.

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