GASTRONOMÍA

Vuelve el bar de toda la vida: La Embajada de Embajadores

Grupo Zeta

Vuelve el bar de toda la vida: La Embajada de Embajadores

Cada día abren más restaurantes. Mexicanos, italianos, de cocinas lejanas... Pero ¿qué pasa con el bar de toda la vida? Hace no mucho te contábamos como uno de los bares más míticos de Madrid, El Palentino, renacía bajo una nueva dirección y concepto. Pero por lo general, abrir lugares de esos donde el aperitivo es sagrado, no es la tónica dominante. 
Hoy hemos encontrado un sitio que sí, que ha abierto sus puertas bajo un bar de toda la vida de la calle Embajadores. Lo que fuera el Oss, ahora es La Embajada de Embajadores y no podemos estar más contentos de dar la bienvenida a un lugar tan singular.

Para empezar, entrar por la puerta de La Embajada, es trasladarse a ese ambiente de bar de toda la vida que tanto nos gusta -y nos cuesta- encontrar. Una barra central con taburetes de madera preside el espacio. Una barra de esas en las que las cañas se tiran como dios manda y donde las vitrinas exponen las tapas del día. La Embajada también cuenta con un espacio con mesas bajas, también de mármol y sillas de madera. Todo aquí respira casticismo por los cuatro costados. La renovación del espacio, a cargo de Javier González del estudio Lab Matic, ha conservado intacto ese halo de bar tan madrileño, respetando el suelo, el techo y hasta las luces que estaban en el antiguo Oss. Además, en el bar se cuela la luz natural a través de sus amplios ventanales, rotulados con frases tan sugerentes como: “Cerveza bien fría”, “Vermut de grifo”, “Comida casera”... 

Si el interior te ha gustado, espérate a descubrir el exterior, porque la Embajada dispone de una terraza al aire libre y anexa al local con capacidad para 40 personas, situada en la plaza ajardinada de al lado del bar. Se acabó la terraza respirando el humo de los coches que pasan. 
 

El local es castizo, sí. Pero, ¿qué hay de su comida? El proyecto ha corrido a cargo de Marcello Caschili y Andrea Pirastu, ideólogos de conceptos como Aió, que llegaron a Madrid hace 10 años y ya se les puede considerar como madrileños medio italianos. Pudiendo haber hecho un bar italiano, estos originales de Cerdeña, sentían un amor profundo por los bares de toda la vida y así han querido plasmarlo también en su carta.

La Embajada arranca con desayunos, de esos de siempre como café con churros o porras, croissant, pan con tomate y jamón, mixto o pincho de tortilla, así como alguna opción conectando con las tendencias actuales, como son los huevos Benedict con aguacate o bacon. 
De ahí pasamos a la hora del aperitivo. ¿Qué caracteriza a un bar bueno? La tapa que sirven con lo que pidas. Así, con una caña bien tirada o vermut de grifo, acompañan con una tapa bien de migas, de carne en salsa o de cualquier delicia que salga de sus cocinas. Y necesariamente, cuando pruebes la buena mano que tienen con estos pequeños bocados, decidirás quedarte allí a comer. 

En su carta destacan especialidades de siempre como las albóndigas con tomate, champiñones al ajillo con jamón, carne mechada de cerdo con salsa... ¡Hacía mucho tiempo que no encontrábamos estas recetas en los bares! Y saben a recuerdos, a esas recetas de madres y abuelas que guisaban a fuego lento y con mucho mimo en la cocina. Todo esto se puede pedir en formato bocadillo o en platos y raciones. Entre los bocadillos tampoco falta el clásico madrileño, el bocadillo de calamares o el pepito de ternera. Una de las estrellas de la casa es el bocadillo La Emabajada, a base de berenjenas a la parmigiana y chorizo. Y creednos, está de morirse de bueno, porque ese guiño que hacen a su país natal, no puede ser más acertado. 

Para abrir boca puedes pedir sus croquetas de setas, patatas bravas o alioli, ensaladilla rusa... Tapas de toda la vida. Otro de los platos imprescindibles en los bares, son los platos combinados, una oda al sabor castizo que se puede tomar aquí en fórmulas como el plato de lomo con huevo frito, patatas y ensalada, el de calamares con huevo frito o el de filete de ternera, entre otros. Éstos se sirven solo en horario de comidas, con un precio por 8,50 que incluye bebida y café o fruta. 

Así que no pierdas un minuto más y acércate a conocer el nuevo bar de toda la vida, la Embajada de Embajadores

Más información: Embajadores, 66. Horario: De lunes a viernes de 08:00 a 01:00. Sábados y domingos de 09:00 a 02:00. Miércoles cerrado. 

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