BBVA avisa de que la adopción de medidas macroprudenciales en España podría suponer "arbitraje regulatorio"

Europa Press

 La aplicación en España de medidas macroprudenciales para limitar la asunción de riesgos por parte del sector financiero podría suponer un "arbitraje regulatorio", según ha advertido BBVA Research.

 En opinión del servicio de estudios de la entidad, esta situación se produciría dado que este tipo de medidas sólo se aplica a una parte del sistema, por la existencia de 'banca en la sombra' y la ausencia de reciprodicidad, "lo que comprometería su efectividad".

 Por ello, cree que es importante que las herramientas tengan una cobertura amplia, garantizando, por lo menos, la reciprocidad con otros países que tienen entidades financieras operando en España.

 Aunque considera que los instrumentos macroprudenciales son una herramienta "clave" para la estabilidad financiera y la prevención de riesgos sistémicos, particularmente en periodos de política monetaria expansiva como el actual, cree que su uso debe estar "acotado" a los objetivos que se proponen y debe existir una buena coordinación con la supervisión microprudencial, "pero en ningún caso debe reemplazarla o interferir con ella".

 Asimismo considera que se debe dedicar especial atención a la reciprocidad haciendo su uso lo más extenso posible.

 "En España es positivo el reciente desarrollo del marco prudencial y tener la capacidad de actuar si se vislumbran riesgos sistémicos. No obstante, es necesario analizar detenidamente los pros y contras de las distintas herramientas, su impacto y adecuación al caso español para que los costes de su implementación sean compensados a lo largo del ciclo", avisa.

MEDIDAS QUE TIENEN UN COSTE

 Por definición, estas medidas tienen un coste en el momento de su activación (menor volumen de operaciones si se ponen límites al endeudamiento, menos actividad crediticia y/o con mayor coste si se endurecen los requerimientos de capital) pero, según BBVA Research, se espera que ese coste se compense con un beneficio en la parte mala de ciclo, por ejemplo, con una menor restricción a la concesión de crédito.

 Con la introducción de nuevas herramientas macroprudenciales en diciembre de 2018 y la creación en marzo de 2019 de la Autoridad Macroprudencial Consejo de Estabilidad Financiera (AMCESFI) se ha fortalecido el marco macroprudencial español, según reconoce el servicio de estudios del banco.

 Las competencias de supervisión prudencial están atribuidas a los 3 supervisores financieros sectoriales, siendo el Banco de España el supervisor de las entidades de crédito.

 El nuevo marco macroprudencial español concede al Banco de España la potestad para fijar un colchón de capital anticíclico sectorial, fijar límites y condiciones sobre la concesión de préstamos, adquisición de renta fija y derivados por parte de las entidades de crédito, limitar la asunción de riesgos a nivel sectorial e incrementar los requerimientos de capital sobre una cartera de exposiciones específica.

 Además, se incluye la aplicación de todas las medidas previstas en artículo 458 del Reglamento Europeo (que contempla, entre otros, la imposición de límites a los grandes riesgos, mayores requerimientos por exposición al sector inmobiliario, requerimientos de liquidez, etc).

 Según BBVA Research, con excepción del colchón de capital para entidades sistémicas, el uso de herramientas macroprudenciales en España "es nulo", habida cuenta de la reciente reestructuración acometida en el sistema financiero español, la corrección de desequilibrios del pasado y el desapalancamiento experimentado en la economía en los últimos años.

Gráficos relacionados