Análisis Técnico

"Apple busca los máximos históricos, pero si pierde los 200 dólares... mejor salir corriendo"

Antonio Jaureguízar (Noesis)

La reformada tienda de Apple de Carnegie Library en Washington./Jim Lo Scalzo, EFE

La reformada tienda de Apple de Carnegie Library en Washington./Jim Lo Scalzo, EFE

A la hora de invertir en acciones norteamericanas hay que tener en cuenta que las variaciones en los precios son grandes y muy rápidas, algo que se aprecia claramente en el caso de Apple. Como podemos observar en el gráfico 1, en octubre de 2018 el título marca máximos históricos en los 233,47 dólares, y, apenas unos meses más tarde, coincidiendo con el inicio de 2019, toca los 142 dólares, lo que significa una caída de casi el 40%. En un plazo más corto aún, a mediados de noviembre de 2018 el título ya había caído un 20% con respecto a máximos. 

Hay varias causas que pueden explicar estas rápidas variaciones de precio entre las cuales destaca, naturalmente, la presentación de resultados. En principio, este fue el motivo fundamental para la caída de la cotización, aunque hubo otros factores, como el no desglosar las ventas por dispositivo, el empeoramiento en la opinión del consenso de analistas o el retroceso de otras grandes tecnológicas como Amazon o Facebook, que abundaron en la desconfianza del mercado hacia el sector en general y hacia Apple en particular.  

Dicho esto, la recuperación también fue rápida -no tan vertical como la caída-, de manera que a mediados de septiembre el título había recuperado la mayor parte de su caída, superando los 220 dólares

Desde el punto de vista del 'trader', este tipo de empresas son muy interesantes pues ofrecen una gran rentabilidad potencial, pero no olvidemos que también conllevan un gran riesgo, de ahí que únicamente sean recomendables para inversores ágiles. En el extremo contrario, aunque pueda parecer irónico, también son empresas atractivas para los inversores de tipo 'buy and hold' pues en el largo plazo suelen ser alcistas. 

Para estos segundos la recomendación es clara: esperar. Aguardar a ver si se repite el escenario descrito en el gráfico 1 y plantearse niveles claros de entrada a largo plazo, como son los 170 / 140 dólares (siendo este último nivel mi preferido). 

Veamos la situación para los inversores ágiles que no quieren esperar a ver si la cotización desciende hasta estos niveles.  

En el gráfico 2, que he procurado mantener lo más limpio posible para remarcar únicamente los niveles principales, se aprecia cómo a principios de junio comienza una tendencia alcista con origen en los 170 dólares que se mantiene vigente en la actualidad. Otros niveles de referencia técnica son el soporte en los 209/210 dólares y la resistencia en la zona de máximos históricos de 233,47 dólares

De las varias operativas alcistas posibles, me gustaría destacar tres: 

1. Buscar una cesión hasta la zona de los 210 dólares para entrar con objetivo en máximos históricos.  

2. Entrar a mercado anticipando que la cotización rompa máximos. 

3. Aguardar a ver si rompe máximos -y consolida- antes de tomar posiciones. 

Pero, para cualquiera de las tres estrategias: mucho cuidado si ceden los 210 dólares y si se pierden los 200… mejor salir corriendo.  

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