Banca

Orcel planea demandar al Santander por cancelar su contratación

El banquero habría contactado con bufetes españoles para iniciar la batalla judicial

Según el diario 'Financial Times', espera alcanzar un acuerdo extrajudicial

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Andrea Orcel, co-consejero delegado de UBS. / Reuters

Andrea Orcel, co-consejero delegado de UBS. / Reuters

Posible nuevo frente judicial para Banco Santander, que el miércoles rinde cuentas al mercado en la presentación de resultados anualesAndrea Orcel, el banquero de inversión que la entidad fichó, y luego descartó, como nuevo consejero delegado, prepara acciones legales contra el banco cántabro. Según publica el 'Financial Times' citando fuentes conocedoras de la situación, el directivo de UBS habría iniciado contactos con varios abogados en España para iniciar una demanda por incumplimiento de contrato. 

Según indican las fuentes consultadas por el diario, el banquero habría tenido algunas dificultades para encontrar una firma de alto perfil que no entre en conflicto de interés por haber asesorado al Santander en el pasado. Sin embargo, Orcel considera que la justicia estaría de su parte al contar, supuestamente, con una carta contractual en la que la entidad presidida por Ana Botín aceptaba un bonus de unos 50 millones de euros para compensar al directivo por la remuneración diferida que ganó en UBS y que perdió al dejar el banco suizo. 

Según indica el diario, Orcel espera alcanzar un acuerdo extrajudicial con Santander, pero parece dispuesto a demandar al banco si no recibe una oferta. Una demanda supondría un serio revés para la relación que el banquero de inversión mantiene desde hace años con la familia Botín, trabajando como asesor en las últimas grandes operaciones corporativas del Grupo. 

El pasado 15 de enero, Santander sorprendía al mercado al anunciar que daba marcha atrás en el nombramiento de Orcel como nuevo consejero delegado del banco. Una decisión que el consejo tomó en septiembre de 2018 y que fue anunciada 'a bombo y platillo' por la entidad. En un comunicado, el banco cántabro explicaba entonces que el nombramiento del banquero estaba sujeto a las condiciones habituales, incluidos los seis meses de garden leave que habrían retrasado su llegada a la entidad cántabra al menos hasta el mes de abril, en vez de a principios de año como estaba previsto. "En aquel momento, no era posible anticipar el coste final para el Grupo de abonar las retribuciones diferidas que se le habían asignado en su puesto anterior y que habría perdido al abandonarlo", explicaba la entidad. 

En el mercado sorprende el hecho de que Santander llevase a cabo el anuncio 'sin tener todos los flecos atados', pero desde el banco explican que la comunicación del nombramiento "fue necesaria dada la relevancia de su función y de factores regulatorios, legales y contractuales", a pesar de no haber podido calcular el coste final del fichaje por "las retribuciones diferidas que se le habían asignado en su puesto anterior y que habría perdido al abandonarlo".  El banco llegó incluso a tachar de "inaceptable" hacer frente al coste de contratar a una persona, "aunque sea de este nivel y esta trayectoria".

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