Banca

Deutsche Bank, Unicredit, CaixaBank... ¿por qué no terminan de cuajar las fusiones transfronterizas?

La rentabilidad de la banca europea sigue por debajo de su coste de capital

Las dificultades tecnológicas o la falta de un fondo de garantía único entorpecen la creación de 'superentidades'

Clara Alba

Deutsche Bank, Unicredit, CaixaBank... ¿por qué no terminan de cuajar las fusiones transfronterizas?

“La banca europea está superpoblada”. Es la contundente frase con la que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghiha vuelto a pedir al sector financiero un esfuerzo mayor por reducir el exceso de capacidad que, a juicio del organismo, contribuye a los graves problemas de rentabilidad más allá del difícil entorno de tipos de interés en mínimos.  

Las fusiones transfronterizas han sido un reclamo habitual en el discurso de los reguladores en el último año y medio. En teoría, este sería el paso natural después del drástico proceso de ajuste que la banca ha vivido en países como España, donde se ha pasado de contar con 62 entidades a poco más de una decena en la última década. 

El inicio de las conversaciones entre Deutsche Bank y Commerzbank, y los rumores del interés de Unicredit por esta última, podría suponer el empujón definitivo para este tipo de operaciones que no terminan de despegar en Europa. El momento parece idóneo. Salvo honrosas excepciones, el sector en bloque cotiza muy por debajo de su valor en libros, con una rentabilidad por debajo del 10% que el BCE establece como coste de capital (COE). 

"El sector en bloque cotiza muy por debajo de su valor en libros, con un COE inferior al 10%"

Deutsche Bank, por ejemplo, cotiza a 0,22 veces su valor contable, según datos recopilados por Thomson Reuters, y su ratio de rentabilidad sobre fondos propios (ROE) apenas alcanza el 2%. Commerzbank cotiza a 0,71 veces su valor en libros, con un ROE del 2,9%. 

El panorama en las entidades francesas no es mucho mejor. Société Générale cotiza a un precio de valor en libros de 0,34 veces y su ROE se sitúa en el 6,37%, mientras que las cifras son de 0,54 veces y del 7,44% en el caso de BNP Paribas. En comparación con sus competidores europeos, la gran banca española sale con mejor color en la foto general, con el Santander y BBVA cotizando a 0,74 veces su valor en libros y con unas ratios de rentabilidad sobre fondos propios del 7,64% y del 10,7%, respectivamente, según datos de Thomson Reuters.

La ratio de eficiencia del banco cántabro (costes sobre ingresos, por lo que cuanto más baja, mejor) se sitúa en el 47%, mientras que la de BBVA roza el 50%. En la gran banca alemana, la cifra roza el 80%. 

EN BUSCA DE RENTABILIDAD

La existencia de entidades poco rentables justificaría más movimientos corporativos en busca de una mayor eficiencia. Sin embargo, los expertos no creen que estas operaciones se vayan a concretar en el corto plazo. “Primero tiene que haber más fusiones dentro de cada país”, explica Fernando Rojas, analista del sector bancario en AFI (Analistas Financieros Internacionales). El experto apunta en especial a las entidades italianas o alemanas, más débiles en términos de rentabilidad. “La estabilidad financiera solo se consigue con menos entidades, pero no por el hecho de fusionarse se solventarán los problemas de rentabilidad”, advierte Rojas. “Juntar a dos bancos con problemas puede suponer un problema mayor, también en términos de supervisión”, insiste.

Según explica Nuria Álvarez, las entidades españolas tampoco están pensando en próximas adquisiciones fuera del país. “La mayoría están inmersas en procesos de adelgazamiento de estructura para ganar en rentabilidad, parece difícil que compren algo sabiendo que habrá que hacer más ajustes después”, indica la analista. 

"Los expertos apuntan a las dificultades tecnológicas y comerciales de las grandes operaciones"

A los expertos también les preocupa la dificultad que supone buscar sinergias comerciales, además del esfuerzo que las entidades deben realizar en términos de financiación. “Muy claro deben tener que van a ganar en rentabilidad para que compense hacer una ampliación de capital, en un momento en el que los inversores no quieren saber nada del sector por el escenario de tipos de interés en mínimos”, indican desde Renta 4 Banco. 

“En un momento en el que la generación orgánica de capital es muy baja, no parece una oportunidad para ningún banco español lanzarse a una compra fuera”, coinciden los analistas de AFI. 

DIVISIONES EN EUROPA

Los expertos explican que la falta de un fondo de garantía de depósitos común dificulta el cierre de acuerdos que contribuirían a una Unión Bancaria cien por cien real. “Hasta que no se produzca la libre circulación de capitales y sin el fondo de garantía comunitario no habrá una operación transfronteriza significativa”, explicaba Ana Botín, presidenta del Banco Santander, durante la última presentación de cuentas de la entidad. 

En este sentido, los analistas creen que, para impulsar las fusiones entre entidades de distintos países, no basta con la exigencia del regulador. “Los procesos de integración son operaciones muy complejas y, al final, serán las decisiones empresariales las que determinen los futuros movimientos”, indica Rojas. 

Los analistas de Renta 4 Banco apuntan, además, a la complejidad y los costes de procesos como la conexión de las plataformas tecnológicas de distintos bancos, “como bien hemos aprendido en la compra del británico TSB por parte del Sabadell”. Un aspecto clave teniendo en cuenta que, tal y como recuerda el analista de Scope Insights, Sam Theodore, la competencia en el sector vendrá cada vez más de las estructuras y modelos de negocio digitales. “En lugar de comprar o fusionarse con la capacidad de distribución heredada, los bancos deberían invertir en estructura digital”, indica.

COMPRAS MENORES

Los expertos prevén que las entidades españolas puedan jugar la partida de las fusiones transfronterizas a través de ‘compras menores’, como la protagonizada por Bankinter con la adquisición de la banca minorista de Barclays en Portugal o la del negocio de Evo en España y de su filial de crédito al consumo en Irlanda (Avantcard). 

"Las próximas operaciones se centrarán en el negocio del crédito al consumo y servicios para empresas"

Por volumen de activos, limitan a CaixaBank, Santander y BBVA las posibles operaciones de mayor tamaño, con los rumores apuntando a la entidad con sede en Valencia tras su entrada en Portugal con la compra de BPI. 

En el último año, el mercado también ha señalado el interés de Unicredit por BBVA y por Société Générale. “Habrá operaciones, pero se centrarán en ganar terreno en determinados segmentos de otros territorios, como el negocio del préstamo al consumo o el de servicio a empresas, que no supongan demasiado esfuerzo en términos de capital para que estén bien vistos por los reguladores y por el mercado”, indican los expertos. 

El negocio de la gestión de activos como fondos y planes de pensiones también puede entrar en estos movimientos, aunque los analistas coinciden en que, en banca de inversión, “una fusión transfronteriza podría hacer que las entidades fueran más eficientes, pero añadiría muy pocas sinergias a sus redes de banca minorista y comercial”

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