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...Y la bolsa resucitó: el Dow suma un 290% desde sus mínimos de hace justo 10 años

La mayoría de los principales índices mundiales marcaron sus mínimos de la crisis en marzo de 2009

El Ibex 35 figuró entre las excepciones, puesto que su nivel más bajo se registró en julio de 2012

Pedro Calvo

...Y la bolsa resucitó: el Dow suma un 290% desde sus mínimos de hace justo 10 años

El suelo seguía abierto a los pies de los inversores. Habían pasado casi seis meses desde la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2018, pero las caídas bursátiles no encontraban su final. El viernes previo a la caída del banco de inversión, el Dow Jones, posiblemente el índice más famoso del mundo, se sostenía en los 11.400 puntos. Un lunes, el del 9 de marzo de 2009, cerca de medio año después del acontecimiento que confirió una gravedad de proporciones históricas a la crisis, el Dow se hundía hasta sus niveles más bajos desde 1996. Cerraba esa jornada en los 6.547 puntos. O lo que es lo mismo, acumulaba un hundimiento del 42% desde aquel fatídico hito. 

Pero no caería más. El 10 de marzo, con el pesimismo por las nubes, llegaron los primeros brotes de optimismo. Y procedieron de donde debían, del sector que lo había detonado todo, la banca de inversión estadounidense. Citi sorprendía ese día al anunciar que su maquinaria volvía a ser rentable y que confiaba en reforzar su posición en el futuro. En un entorno tan fúnebre, aquel mensaje sonó a música celestial. Para las propias acciones del banco, que se dispararon ese día un 38%, y para el conjunto del mercado, puesto que el Dow repuntó esa jornada cerca de un 6%.

Entonces era imposible pronosticar lo que vendría luego… porque esa no fue más que la primera piedra del ciclo alcista más largo en la historia de Wall Street. Justo 10 años después de aquel mínimo, el Dow camina casi19.000 puntos por encima, por encima de los 25.000, aunque en octubre del año pasado incluso rozó los 27.000 puntos. Nunca, en su centenaria trayectoria, el índice había alcanzado registros similares. Por el camino, una revalorización próxima al 290% en la última década

CON EXCEPCIONES… COMO EL IBEX

El Dow no fue el único índice que resucitó hace 10 años. Fue la pauta en varios de los principales índices bursátiles del mundo. Como el europeo EuroStoxx 50, el alemán Dax, el Footsie 100 británico o el Nikkei 225 japonés. Tras la purga posterior a Lehman, en marzo emprendieron su reacción. 

Como siempre, hubo excepciones, pues no todos los índices marcaron sus mínimos de la crisis en febrero o marzo de 2009. Y entre ellas figuró la del Ibex 35 español. 

"Nunca antes tantos bancos centrales habían bajado tanto los tipos, hasta situarlos en el 0% e incluso por debajo, ni habían inyectado tanto dinero, bombeado por billones de euros"

En su momento, eso sí, se sumó a la remontada. Tras caer bajo los 7.000 puntos en marzo de 2009, rebotó hasta superar los 12.000 puntos a comienzos de 2010. Pero entonces comenzaron a sonar los tambores de la crisis del euro, en la que España tenía reservada un papel protagonista. Tanto es así que en julio de 2012 el Ibex se desplomó hasta los 6.000 puntos, con la prima de riesgo española por encima de los 600 puntos básicos y con la amenaza de una rescate total, porque el bancario ya se había pedido, concedido y firmado, y de la ruptura del euro creciendo por momentos. Hasta que llegaron las históricas palabras con las que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, acudió al rescate, de España y de la divisa europea, al comprometerse a “hacer todo lo que sea necesario para salvar al euro”. “Y créanme, será suficiente”, remató

UNA RECUPERACIÓN MONETARIA, TECNOLÓGICA... Y ENDEUDADA

Aquella intercesión de Draghi fue una demostración más de que tanto la revitalización de las bolsas como la propia recuperación económica han estado auspiciadas de manera clave por la actuación de los bancos centrales. Nunca antes tantos bancos centrales habían bajado tanto los tipos de interés, hasta situarlos en el 0% e incluso por debajo, ni habían inyectado tanto dinero, bombeado por billones de euros. El balance de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que antes de la crisis no llegaba al billón de dólares, engordó a base de programas de expansión cuantitativa (QE) hasta los 4,5 billones de dólares. Y el del BCE, que se movía en torno al billón de euros, se ha agigantado hasta los 4,7 billones de euros. 

Con el mundo inundado de liquidez, los inversores, empezando por las 'manos fuertes', como los grandes bancos y los principales fondos de inversión, contaron con la munición suficiente para volver con fuerzar al mercado. Y vaya si volvieron. Para marzo de 2013, apenas cuatro años después de caer hasta los 6.500 puntos, el Dow no solo había remontado todo lo perdido durante los meses posteriores al 'evento Lehman', sino que marcó nuevos máximos históricos por encima de los 14.200 puntos. 

"El ciclo alcista de la última década ha coincidido, además, con la irrupción incontestable de los nuevos colosos tecnológicos, auténticos dominadores ahora del mercado"

Lo hizo en un tiempo récord. Su anterior plusmarca databa de finales de 2007, con lo que le llevó menos de seis años pulverizarla. Tras el crac de 1929 y la 'Gran Depresión' posterior, al Dow le costó un cuarto de siglo rebasar su récord de finales de los años 20. 

Esta precocidad, patrocinada por el dinero abundante y barato de los bancos centrales, también ha venido alentada por un 'relevo generacional' en el mundo empresarial. Lo 'tradicional', como las petroleras, las grandes empresas de consumo y energía e incluso la banca, ha ido cediendo su espacio a 'lo nuevo', a la irrupción imparable de las empresas tecnológicas, convertidas ya en coloso de cientos de miles de millones de dólares de valor bursátil, como es el caso de Apple, Amazon, Microsoft, Alphabet (Google) o Facebook

Diez años después, Wall Street aún quiere exprimir más su ciclo alcista. Tras un 2018 en el que el Dow cedió un 5%, en 2019 ya suma un 9%. Le ocurre lo mismo que a la economía estadounidense. En su caso empezó a crecer en julio de 2009 y ahí sigue, subida al que con toda seguridad se convertirá en el ciclo expansivo más largo en la historia de EEUU, por encima de los 120 meses registrados entre 1991 y 2001

En el horizonte, eso sí, se vislumbran nubarrones. Los derivados de amenazas como la disputa comercial entre EEUU y China, el Brexit o la desaceleración de China y la Eurozona, pero también otros relacionados con la deuda sin precedentes que el mundo también está acumulando como efecto secundario de esas políticas monetarias tan 'alegres' de los bancos centrales. Según el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) camina ya por los 244 billones de dólares, "más de tres veces el tamaño de la economía mundial". Y subiendo. 

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