Bolsa

Un Dow Jones histórico: Trump se estrenó con el 20.000 y sueña con el 30.000

El índice estadounidense acecha ya los 29.000 puntos

Las nuevas medidas expansivas de la Fed han sido claves en el último acelerón de Wall Street

Pedro Calvo

El presidente de EEUU, Donald Trump./EFE

El presidente de EEUU, Donald Trump./EFE / EPA

Menos de un 4,5%. Es lo que le queda por subir al Dow Jones para derribar otro muro hasta ahora desconocido, el de los 30.000 puntos. Lo tiene ahí, a menos de un 4,5%, apenas 1.000 puntos por encima de los casi 29.000 en los que se encuentra ahora

Llega a esta situación en un tiempo récord, toda una muestra de hasta qué punto el índice bursátil más conocido del mundo viene corriendo en los últimos tiempos. El Dow nació allá por mayo de 1896 con 40,9 puntos como valor inicial. Sí, a finales del siglo XIX. Pues bien, le llevó más de un siglo, 103 años concretamente, alcanzar los cinco dígitos: superó el 10.000 en marzo de 1999, apurando ya la fiebre compradora de la 'burbuja puntocom'. 

Los siguientes 10.000 costaron menos. Apenas 18 años, puesto que franqueó el 20.000 en enero de 2017. Y ahora, apenas tres años después, ya tiene a tiro el 30.000.

El Dow Jones llegó al 20.000 en enero de 2017. Desde entonces, y pese a que viene subiendo desde marzo de 2009, ya suma un 45%

Si bien es normal que cada salto lleve menos tiempo, porque cada 10.000 requiere un menor incremento porcentual -el primero, de los 40 a los 10.000 puntos, exigía una subida de casi el 25.000%; el segundo, otra del 100%; y el tercero, un avance del 50%-, la celeridad con lo que ha ido a buscar el 30.000 impresiona. Más que nada, porque el Dow Jones viene subiendo desde marzo de 2009, cuando fue capaz de hacer suelo tras el desplome posterior a la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, y a lo avanzado ya desde entonces está cerca de sumarle un 50% en los tres últimos años. Espectacular. 

DE TRUMP... EN TRUMP

Quienes están subidos a la ola alcista del Dow están encantados su trayectoria. Aunque posiblemente pocos lo celebrarán tanto como el presidente de EEUU, Donald Trump. El republicano aplaude, en Twitter, por supuesto, cada récord del índice.

Lo cierto es que ya ha tenido ocasiones de sobra para hacerlo. Es más, el Dow rompió el 20.000 apenas unos días después de su llegada oficial a la Casa Blanca tras vencer en las elecciones de noviembre de 2016. Y ahora, cuando busca la reelección en los comicios del próximo 3 de noviembre, Trump sueña con apuntarse el tanto de los 30.000 puntos. Convencido de que la prolongación del crecimiento económico y del ciclo alcista de Wall Street juegan a su favor, el líder republicano aspira a que ambas palancas no se detengan en los próximos meses.

Si Wall Street es fiel a la tradición alcista de los años electorales, el Dow Jones y Trump tendrán garantizado el 30.000 este mismo año

Las estadísticas, siempre relevantes en la vida social, deportiva y financiera de EEUU, están de su lado, porque los años electorales son alcistas en la mayoría de las ocasiones en Wall Street. A lo largo de la historia, el Dow Jones ha sumado de media un 7,7% en esos ejercicios. Si repitiera este comportamiento, el Dow -y Trump- tendría garantizdo el 30.000 este mismo año. 

LOS MOTIVOS

El combustible para el último arreón del Dow ha procedido de tres frentes principales. El primero, y como viene siendo costumbre desde el inicio de este ciclo de ganancias en Wall Street desde 2009, la política de la Reserva Federal (Fed). En particular, que la entidad presidida por Jerome Powell esté volviendo a inyectar liquidez en el mercado, con la compra mensual de letras por valor de 60.000 millones de dólares y con operaciones especiales de financiación, y ampliando su balance. Desde agosto, su balance ha engordado ya en 400.000 millones de dólares, hasta los 4,17 billones

El segundo, la menor incertidumbre económica, rebajada precisamente por el acercamiento de EEUU y China en materia comercial y que permite pensar en que el crecimiento seguirá su curso. Y el tercero, el buen tono que sigue acompañando tanto a los resultados empresariales como, en particular, al sector tecnológico en un contexto en el que además la renta variable persevera como el activo en el que hay que estar para combatir los bajos tipos de interés imperantes.  

Todo ello contribuye a la histórica carrera alcista del Dow. Ya tiene el 30.000 a tiro. Sonaba imposible. Pero le queda menos de un 4,5% para lograrlo. 

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