Fondos

¿De qué están hechos y por qué son 'verdes' los mejores fondos sostenibles españoles?

Los primeros del ranking de rentabilidad logran batir a la media de sus respectivas categorías

Muchos incluyen además un componente solidario en sus folletos con donaciones anuales

José Manuel Del Puerto

¿De qué están hechos y por qué son 'verdes' los mejores fondos sostenibles españoles?

La inversión sostenible se prepara para ganar seguidores en las próximas semanas. En medio de una Navidad que con frecuencia se vincula con excesos en el consumo, los gestores reconocen que son muchos los inversores que, aprovechando el cambio de año y el rebalanceo de sus carteras, se apuntan a esta fiebre ‘verde’. ¿Cuáles son los mejores de su clase en el mercado español? ¿Por qué se merecen la etiqueta sostenible?

Son cuatro los fondos sostenibles de marca española que destacan por su rentabilidad en el ranking de los ‘verdes’ de la industria y por conseguir, además, aventajar a la media de sus respectivas categorías. El que mejor lo hace es el BBVA Bolsa Desarrollo Sostenible ISR, uno de los pioneros de la industria nacional en estas lides, que sube casi un 29% en lo que va de un 2019 que ya toca a su fin.

La rentabilidad acumulada por el sostenible de la gestora de BBVA aventaja en casi dos puntos porcentuales a la media de su categoría de referencia: renta variable global de gran capitalización. Entre sus principales posiciones destacan futuros y derivados sobre índices como el MSCI World y el S&P 500, además de gigantes tecnológicos como Apple (1,7%), Amazon (1,2%) y Microsoft (1,2%).

Dentro de sus diez pesos más pesados, dos son las compañías que se identifican más fácilmente con su perfil sostenible. Se trata de las estadounidenses Waste Management Inc y American Water Works Co, dedicadas a la gestión de residuos y aguas respectivamente. No obstante, el equipo gestor del fondo “aplica criterios valorativos de Inversión Socialmente Responsable (ISR) buscando compañías consideradas inversión sostenible”, explica su folleto.

Con este objetivo, recurre a calificaciones, puntuaciones y análisis sectoriales de MSCI ESG Research en las que se apunta cuáles son las empresas que ofrecen oportunidades de minimización de riesgos medioambientales, sociales y de gobernabilidad, para crear valor a medio y largo plazo al integrar estos factores en su estrategia y operativa. En cualquier caso, el de BBVA no contempla ningún criterio de exclusión de partida por actividad o tipo de negocio y lo que contempla es que “dará un sesgo positivo a los valores que mejor calificación de sostenibilidad tengan”.

Asimismo, el fondo aporta la cantidad fija anual de 15.000 euros a la Fundación para la Investigación Médica Aplicada. Una partida que la gestora toma de los ingresos que recibe por las comisiones de gestión (1,55%) que aplica a sus partícipes y cuyo destino se compromete a especificar en sus informes trimestrales. El importe mínimo de suscripción es de 30 euros para su Clase A.

POTENCIAL ALCISTA CON ÉTICA

El segundo de los sostenibles españoles que mejor lo hace en el año es el GVC Gaesco Sostenible ISR. El fondo de la gestora catalana gana un 17,5% en el año y aventaja así en más de cinco puntos porcentuales a la media de su categoría, que es la de fondos mixtos moderados en euros. Tiene el compromiso de aplicar criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG), tanto financieros como éticos a sus inversiones.

Esta premisa la aplica tanto a los activos en los que invierte como a la hora de seleccionar otras instituciones de inversión colectiva por las que apostar. Y es que, según el folleto del fondo, puede destinar a posiciones en otros fondos hasta un 50% de su patrimonio.

Además, en el folleto se especifica que solo entraran en el radar inversor del fondo de GVC Gaesco “empresas en cuyos fines y funcionamiento se haya detectado que no actúan en contra de los principios y valores recogidos por la Doctrina Social de la Iglesia Católica”.

Dentro de su cartera, el mayor peso se lo llevan emisiones de deuda soberana española a largo plazo (15,9%). Después, la aseguradora Munich Re (5,5%), la constructora Saint-Gobain (5%) y las tecnológicas estadounidense Lam Research (4,9%) y japonesa Fanuc Corp (4,8%). Por regiones, la Eurozona es destino de un 50,6% de su cartera de inversión, frente al 37,8% que se asigna a activos de EEUU, segundo mercado en su cesta.

La medalla de bronce es para el Ibercaja Sostenible Y Solidario. En este caso, el folleto del fondo sí que señala dos condiciones clave para la composición de su cartera. Primeramente, quedan excluidas las compañías que dañen el medioambiente, contravengan los derechos humanos o produzcan armas controvertidas como las minas antipersona y las bombas de racimo. Después, se sobreponderan aquellas compañías que “además de manejar métricas financieras [atractivas], tienen una mayor valoración ASG”.

Con un 13% de rentabilidad en lo que va de este año que ya termina, mejora en 4,5 puntos porcentuales el rendimiento medio de su categoría, que en este caso es la de fondos mixtos defensivos en euros. Sus principales posiciones son, más allá de algunas inversiones en distintos fondos con calificación sostenible, compañías especializadas en soluciones medioambientales o energías renovables como Xylem (1,7%), US Ecology (1,5%), First Solar (1,4%), Acciona (1,4%), Siemens Gamesa (1,4%) y la papelera Mondi (1,3%), según la última documentación remitida por Ibercaja al supervisor.

BONOS VERDES Y DONACIONES SOLIDARIAS

La gestora del fondo explica en su folleto que “existirá un comité interno, integrado por miembros de la gestora y del grupo Ibercaja que es el responsable de que los activos en los que invierte el fondo siguen el mandato ASG”. Así, además de las pautas ya señaladas, se contempla específicamente la inversión en “bonos verdes, bonos sociales o análogos y en valores de renta fija o variable emitidos por empresas que centren su actividad en desarrollar productos o servicios que contribuyan a mejorar la eficiencia hídrica y energética, las energías renovables u otras análogas que estén relacionadas de una forma decidida con la sostenibilidad”. Para guiarse en esta tarea, el equipo gestor contará con las puntuaciones otorgadas por firmas como Bloomberg y Morningstar, se especifica.

En un paso más, además de verde el fondo también es solidario, pues “la gestora dona parte de la comisión de gestión (el 0,15% anual sobre el patrimonio) a entidades cuyos fines sean la protección medioambiental, la mejora de la calidad de vida, la integración de personas en riesgo de exclusión, el voluntariado y cooperación asistencial, el fomento de la investigación para la formación laboral y empresarial, el apoyo a la formación académica, profesional y de los valores cooperativos”. Así lo recoge su folleto informativo.

El BBVA Futuro Sostenible ISR se coloca por poco por encima de la rentabildad media de su categoría -la misma que el anterior- en lo que va de un año en el que roza ganancias del 6%, un porcentaje que se queda por debajo de lo que en este mismo periodo logra repuntar el Ibex 35. Como en el caso del otro fondo ya mencionado de la gestora de BBVA, cuenta con los informes de MSCI ESG Research para definir su cartera.

Con estos ingredientes, explica el folleto, “la gestora dará un sesgo positivo a los valores que mejor calificación de sostenibilidad tengan, el cual indica un mejor resultado de análisis de factores de sostenibilidad”. Como en otro fondo mencionado de esta casa, se especifica que “aunque este sesgo excluirá con toda probabilidad los valores que ostenten peor calificación de sostenibilidad, no se tiene pensado incorporar ningún nivel o criterio de exclusión”.

FONDOS DE FONDOS

Entre sus diez mayores posiciones, no aparece el nombre de ninguna cotizada, tan solo de derivados sobre índices bursátiles, emisiones de deuda soberana estadounidense y otros fondos de inversión, entre los que destaca el BBVA Bolsa Desarrollo Sostenible, con un peso del 2,6%, según los últimos datos remitidos por la firma al supervisor del mercado español.

El folleto de este fondo hace especial hincapié en la realización de “un profundo análisis de la calidad del equipo directivo para limitar los eventos y noticias negativas que pueden afectar en el corto plazo la evolución de una acción: accidentes, huelgas, corrupción y fraudes”. Para ello, se subraya que se presta “especial atención a la composición del consejo, la remuneración, el control y propiedad de la empresa y la contabilidad”.

Este cuarto fondo del ranking Spainsif de los fondos españoles ‘verdes’ más sobresalientes también tiene un componente solidario. La gestora de BBVA se compromete a donar anualmente el 0,3% del patrimonio gestionado de su Clase A para el proyecto solidario de una ONG de reconocido prestigio que resulte ganador de un proceso de selección por parte de un comité ético ingegrado por miembros del grupo BBVA, pertenecientes o no la gestora o al área de responsabilidad social corporativa de la entidad. Para la Clase Cartera se apunta además que, en función del importe de las donaciones se podrá seleccionar un proyecto adicional por cada 50.000 euros acumulados en la bolsa de donaciones del fondo.

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