Fiscal

El IEF encuentra la solución para la España vaciada: el furusato nozei, un 'impuesto' japonés

Se trata de hacer donativos a los ayuntamientos a cambio de deducciones fiscales y un regalo

Japón comparte los mismos problemas de despoblación y recursos locales que España

Eva Ruiz-Hidalgo

El IEF encuentra la solución para la España vaciada: el furusato nozei, un 'impuesto' japonés

En medio del debate político sobre la España vaciada, el Instituto de Estudios Fiscales  (IEF) ha realizado una original propuesta: el 'furusato nozei', algo parecido a un impuesto, que aplican en Japón con un doble objetivo: acabar con la despoblación del medio rural y aumentar los ingresos de los entes locales. Y es más, estos expertos creen que esta herramienta es perfectamente exportable a nuestro país, donde tendría un indudable éxito.

Así se pone de manifiesto en un documento de trabajo del IEF titulado ‘Los impuestos de la ciudad natal en Japón: un sistema de financiación local basado en métodos de crowdfunding’ bajo la autoría de Ramón Vilarroig Moya, de la Universitat Jaume I de Castellón.

El' furusato nozei', o pago de impuestos en la ciudad natal, no es un sistema en el que el ciudadano tiene que pagar más impuestos locales, es una fórmula para que éste pueda hacer donativos al municipio que desee, a cambio de recibir determinados bienes que se producen en dicho municipio y de obtener una deducción. Este mecanismo de financiación local se creó en Japón en 2008. Se trata de “una herramienta que puede tener éxito en nuestro país y que tiene importantes beneficios, tanto para mejorar la recaudación de los entes municipales, como para potenciar las economías locales.” Además de lograr importantes beneficios demográficos si se consigue paliar el éxodo rural.

Un problema de despoblación

En España tenemos un problema, y grave: el éxodo rural alcanza al 53% del territorio. El 90% de la población se centra en grandes entornos urbanos, lo que provoca tensiones como aumento del precio de la vivienda, problemas de transporte, trabajo, contaminación… problemas de convivencia. Según el INE, el 90% de la población vive en un 30% del territorio.

Hay zonas con densidades de población por debajo de las que se consideran críticas, como los 5 ó 10 habitantes por kilómetro cuadrado.

Entre las causs de la desplobación se encuentran las económicas, y el problema se acrecienta con el envejecimiento de la población.

Este tema preocupa a las autoridades estatales y europeas, “aunque son pocas las soluciones efectivas”, reza el informe. Sin ir más lejos, en el debate de tv de este lunes, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, anunció la creación de un "ministerio contra la despoblación y el invierno demográfico", amén de otras medidas, como trasladar algunas instituciones a las zonas rurales. El presidente del PP, Pablo Casado, por su parte, ha reivindicado el medio rural que ha hecho "grande a España" y ha prometido, si sale elegido en los comicios del próximo 28 de abril, mejoras en fiscalidad, servicios básicos y tecnología para que los "pueblos no se cierren".

Albert Rivera (Cs) ha indicado que los trabajadores que se queden en zonas despobladas tengan bonificada la cuota de la Seguridad Social en un 40%, bonificación del 60% en el impuesto de sociedades a las empresas que estén en zonas despobladas y que se bonifique también el IRPF.

Poemos reclama un pacto de Estado y generar empleo de calidad apostando por nuestros recursos endógenos, el fortalecimiento de los servicios públicos en el medio rural, la garantía de un paquete de servicios básicos, una apuesta decidida por las infraestructuras dignas con el ferrocarril convencional como elemento esencial de vertebración del territorio. Desde Vox se promete proteger la caza, como actividad necesaria y tradicional del mundo rural.

Mismos problemas ¿mismas soluciones?

En Japón se replican alugnos de los problemas que sufre la sociedad española: en los últimos 20 años, casi la mitad de los distritos munciipales de Japón han desaparecido, mientras que las zonas urbanas han visto como su volumen de población se ha incrementado. Esta migración genera graves problemas en los municipios rurales que son incapaces de recaudar suficientes ingresos para mantener un nivel mínimo de ingresos.

Junto a esta problemática común, España y Japón también comparten un sistema financiero y tributario local rígido y necesariamente dependiente de las decisiones estatales.

Cómo funciona el furusato nozei

El éxodo rural y la despoblación de algunos territorios están en el origen de la creación de la figura del ‘furusato nozei’. Consiste básicamente en que los ciudadanos puedan hacer donativos a determinados entes locales a cambio de obtener una deducción fiscal en el impuesto de la renta y un regalo a su elección por parte del municipio. No es un impuesto propiamente dicho, ya que es volutario.

El ciudadans que elige este mecanismo tiene un triple deducción. Por un lado, en el impuesto sobre la renta de carácter nacional. Por otro, en el impuesto de la  prefectura, y en último caso en el ámbito local.

En ambos casos el ciudadano obtendrá un crédito fiscal que se deducirá al año siguiente. Cualquier donativo tiene un coste de 2.000 yenes (16,54 euros) fijo que siempre se queda en el ayuntamiento correspondiente.

La deducción dependerá de la renta anual del ciudadano, de su estructura familiar y del importe del donativo. Por tanto, afectará si está casado o no, de ambos cónyuges trabajan, si tienen hijos, de la edad de estos...

Así pues, si un ciudadano que tiene una renta anual de tres millones de yenes (24.813 euros) decide realizar un donativo bajo el furusato nozei, podrá practicarse una deducción máxima de 28.000 yenes (231,59 euros) y tendrá que abonar los 16,54 euros fijos al ayuntamiento. Así podrá deducirse de la renta los 28.000 yenes (231,59 euros), y obtendrá un crédito fiscal del 10%, el equivalente a 2.800 yenes (23,16 euros) y un crédito fiscal de 25.200 yenes (208,43 euros) en el impuesto sobre residentes.

La deducción se incrementa numéricamente, pero no proporcionalmente, con la renta, de tal modo que a mayor renta menos porcentaje de deducción, aunque la cantidad que se puede deducri es mayor.

Obsequio municipal

Otra de las especialidades es que el ciudadano que realiza el donativo tiene drecho a recibir un obsequio por parte de la administración pública. Esta dádiva tiene un doble objetivo: agradecer al donante el ofrecimiento y, por otro, impulsar la economía local.

En ocasiones, el regalo busca la promoción turística de una zona, mediante la oferra de paseos en globlo por el municipio.

Uno de los principales inconvenientes del sistema son los grandes regalos para atraer donaciones. Para evitar esta ‘competencia desleal’ desde el 1 de junio de etse año, el gobierno ha limitado el importe de los regalos al 30% del valor de las donaciones. Si se incumple, el territorio será explusaldo del sistema durante dos años.

Gráficos relacionados