Fiscal

Las CCAA persiguen la proliferación de las salas de juego con más carga fiscal y mayores restricciones

Ocho regiones del régimen común aprueban ya sus presupuestos para este año

Las comunidades proponen subidas de impuestos o limitaciones para abrir casas de apuestas en las cuentas para 2020

Eva Ruiz-Hidalgo

Las CCAA persiguen la proliferación de las salas de juego con más carga fiscal y mayores restricciones

Ocho comunidades autónomas del régimen común han aprobado sus Presupuestos para este año. Son  Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia y Comunidad Valenciana. En todo ese engranaje de ingresos, gastos, inversiones o bonificaciones que contemplan las cuentras de este año subyace una preocupación relacionada con el sector del juego. La proliferación de casas de apuestas, bingos o salones de juego, así como el notable incremento de jugadores, cada vez de menor edad, con acceso a plataformas online, ha elevado el número de denuncias relacionadas con el fraude y las estafas. Los gobiernos regionales echan mano de sus competencias tributarias y de regulación para intentar poner orden en una de las alarmas sociales más inquietantes del momento.

Una de las medidas más radicales es la que ha aprobado la Comunidad Valenciana. En la ley de Presupuestos  para el presente ejercicio establecen lo siguiente: Hasta el 1 de julio de 2020, o hasta la entrada en vigor de la nueva ley del juego, si ésta se produjera antes, no se admitirán solicitudes de autorización de instalación de nuevos salones de juego ni bingos ni apertura de nuevos locales específicos de apuestas. Tampoco se admitirán solicitudes de instalación de máquinas auxiliares de apuestas en los locales distintos de los señalados en el reglamento de apuestas.

Galicia hace algo parecido, aunque algo más suave. Aprovecha la presentación de sus cuentas para este año también para limitar esas autorizaciones. De tal modo que hasta la entrada en vigor de la nueva ley reguladora de los juegos en Galicia se planifican el número de autorizaciones de instalaciones de salones de juego, biingos y locales de apuestas con el ánimo de proteger la salud y seguridad de las personas consumidoras y usuarios de los juegos. El número de autorizaciones de instalaciones de salas de bingo se limita a un máximo de 12.

Andalucía, por su parte, echa un cable a las salas de bingo tradicionales, sometidas a un duro ajuste por la proliferación de casas de apuestas online. Sus presupuestos para 2020  recogen, en relación a la tasa fiscal sobre el juego del bingo, el tipo reducido con carácter indefinido (y no temporal como hasta ahora) siempre que se mantenga el número de trabajadores contratados y se evite así el cierre paulatino de los salones de juego.

Los presupuestos del Principado de Asturias  dedican también un apartado a este sector y en relación con los tributos sobre el juego, deciden incrementar el tipo aplicable a las apuestas sobre acontecimientos deportivos, de competición o hípicas. Y se crea la tasa por prestación de servicios de comunicación audiovisual.

Baleares hace lo propio e incrementa en un 1,2% la tasa por servicios administrativos en materia de casinos, juegos y apuestas mientras que las cuentas públicas de Canarias recogen un incremento de  los Impuestos sobre el juego, aumentando el tipo aplicable a las apuestas del 10 al 12%, así como en las máquinas de tipo B y C.

Cantabria recurre a su tasa sobre apuestas e incrementa el tipo general aplicable a las apuestas con carácter general hasta el 12%, para equipararlo al de otros tipos de gravamen de juego de suerte, envite o azar cuyo cálculo de la base imponible es similar.

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