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Aramco: todas las claves de una salida a bolsa que pasará a la historia

La petrolera colocará un 1,5% de su capital entre inversores institucionales y minoritarios saudíes

Riad ha permitido préstamos muy abultados para los ciudadanos que quieran suscribir acciones

José Manuel Del Puerto

Aramco: todas las claves de una salida a bolsa que pasará a la historia

El estreno bursátil más esperado de los últimos años está a punto de ver la luz. Aramco ultima en la bolsa saudí una puesta de largo que lleva cerca de un lustro posponiendo y que no será tan lucida como aguardaban las previsiones más halagüeñas. Sin embargo, todos los ojos miran hacia Riad en las últimas semanas.

¿Por qué una compañía que saca a la venta menos de un 2% de su capital en un mercado con el acceso muy restringido a los inversores internacionales genera tanto interés? Y todavía más: ¿En tiempos de Greta Thunberg, protestas y cumbres contra el uso masivo de combustibles fósiles en las economías desarrolladas? Estas son las claves de un debut histórico.

1. ¿QUÉ ES?

Aramco es la petrolera estatal de Arabia Saudí, cuyo capital hasta ahora pertenece en exclusiva al Estado saudí. La traducción de su nombre oficial completo sería Compañía Petrolera de Arabia Saudí. Su base está en la ciudad de Dhahran, a orillas del Golfo Pérsicoterritorio clave en el mercado internacional del crudo.

2. ¿CUÁNTO GANA?

La petrolera saudí es una de las compañías con más ingresos de todo el mundo, dado que el petróleo sigue siendo una materia prima clave en la industria y el transporte mundial. De acuerdo con datos de Bloomberg, es además la compañía más rentable del mundo por capacidad de convertir estos ingresos en beneficios. El último año fueron más de 111.000 millones de dólares, de los cuales repartió en dividendos más de 75.000 millones.

3. ¿CUÁL ES EL EJE DE SU NEGOCIO?

Como no podía ser de otra forma, la base fundamental del negocio de Aramco está en la venta del petróleo que extrae y refina de los yacimientos ubicados en territorio saudí. Los últimos datos de la corporación señalan que es el segundo mayor productor de crudo del mundo y que cuenta con reservas comprobadas de 270.000 millones de barriles, los suficientes como para mantener su ritmo de bombeo durante los próximos 52 años.

4. ¿SÓLO PETRÓLEO?

Además, Aramco opera la red de hidrocarburos más grande del mundo, el Master Gas System. En su perímetro de negocio también figuran 288,4 billones de pies cúbicos estándar de reservas de gas natural. No es de extrañar, por tanto, que además de operar los campos petroleros más grandes del mundo, varias de sus plantas de tratamiento de gas natural estén entre los rankings de gigantes globales.

5. ¿CUÁNTO VALE?

Los funcionarios sauditas habían establecido oficialmente una valoración de 2 billones de dólares para Aramco. Sin embargo, las valoraciones que se están barajando para su estreno han reducido el importe a un rango de entre 1,6 billones y 1,7 billones de dólares (aproximadamente unos 1,45 o 1,55 billones de euros). Aunque todo apunta a que no se cumplirán las expectativas del Gobierno saudita, la cifra sigue siendo suficiente para estrenarse como la compañía cotizada más grande de todo el mundo, sensiblemente por encima del reducido club del billón de Wall Street que incluye a empresas como Apple y Microsoft.

6. ¿POR QUÉ SALE A BOLSA?

Desde los estamentos gubernamentales saudíes se ha procurado presentar la operación de venta parcial de Aramco como una medida de aperturismo de la economía y de sus mercados, así como de acercamiento hacia los inversores internacionales.

Sin embargo, la iniciativa responde al Plan de Transformación Nacional anunciado en el año 2016 y que busca reducir paulatinamente hasta 2030 la actual dependencia del país hacia el petróleo. De este modo, se potencia la captación de capitales para el desarrollo de otras industrias, incluidas las energías renovables.

Además, la reciente caída del precio del crudo en los mercados internacionales ha complicado en un grado considerable la gobernanza de la economía del país a tal punto que Riad ya espera cerrar 2020 con un déficit presupuestario de casi 50.000 millones de dólares, cuando las previsiones iniciales no contemplaban una desviación superior a los 35.000 millones.

7. ¿CUÁNDO DEBUTARÁ?

Los detalles más concretos del esperado debut de Aramco, como su fecha de estreno en la Bolsa de Riad, conocida por el nombre local Tadawul, siguen siendo una incógnita pendiente de resolver. A comienzos de noviembre, las autoridades saudíes dieron permiso a la directiva de la petrolera para dar el salto en un plazo de seis meses que termina en mayo. Sin embargo, las últimas informaciones apuntan a que la operación se consumará antes de que acabe el año y, probablemente, en domingo, ya que ese día es hábil para las bolsas árabes pero festivo para la gran mayoría de las restantes. Una estrategia con la que proteger a la compañía de eventuales vaivenes del mercado y conseguir una mayor atención del mundo financiero.

8. ¿A QUÉ PRECIO?

En función de un primer sondeo de demanda inversora, se ha establecido que las acciones de Aramco deberían venderse a un precio de entre 30 y 32 riales saudíes, lo que se traduce en un máximo de 8,5 dólares (unos 7,7 euros). El importe definitivo se fijará el próximo 5 de diciembre, fecha en la que está prevista que culmine el periodo de colocación de acciones entre inversores institucionales y particulares con acceso al Tadawul.

9. ¿QUÉ PORCENTAJE SE VA A COLOCAR?

El objetivo de las autoridades saudíes es vender un máximo del 1,5% del capital de Aramco, si bien no se descarta la posibilidad de incrementar ligeramente esta cota si la demanda y el precio conseguido es elevado. Las cifras que se vienen manejando apuntan a 3.000 millones de acciones a la búsqueda de nuevos dueños que podrían resultar en ingresos para el Estado saudí de entre 24.000 y 25.500 millones de dólares. De alcanzar la segunda cifra, superaría al que hasta ahora ha sido el debut más voluminoso de la historia, el de la gigante china del comercio online Alibaba, que cosechó 25.000 millones.

Está previsto que un 0,5% de la operación se reserve a inversores particulares y minoristas, mientras que el resto de los títulos se ofertarán a inversores profesionales e institucionales. De momento, y según datos oficiales del proceso, Aramco ha conseguido compromisos de suscripción por más de 19.500 millones de dólares en los cinco primeros días del periodo de colocación inicial. Cerca de 2.000 entidades se habrían interesado formalmente en suscribir hasta 15.600 millones de dólares en títulos de la compañía, mientras que 1,8 millones de pequeños inversores se habrían comprometido ya a cubrir el importe restante.

10. ¿QUIÉNES PUEDEN ACUDIR?

A la colocación inicial pueden acudir inversores institucionales con acceso al Tadawul, que son fundamentalmente aquellos que cuentan con residencia o una filial autorizada para ello en territorio saudí. Con este requisito, la gran mayoría de firmas internacionales de tamaño medio se quedan fuera, en una primera instancia, ya que acostumbran a operar en este mercado a través de acuerdos de colaboración con firmas locales.

Los inversores minoristas solo podrán ser saudíes. Y varones, para más señas, ya que así lo marcan las normas de inversión del país árabe, que solo hacen excepciones con las viudas y las separadas de hombres no sauditas con menores a su cargo. Todos los que cumplan estos requisitos tienen una única vía de entrada, el grupo bancario Samba Capital, que ha sido designado como líder del proceso.

La vicepresidenta de la entidad -heredera de la vieja filial de Citigroup en el país- ha afirmado recientemente que el debut de Aramco está generando un apetito “sin precedentes” entre la población saudí. Sin embargo, según fuentes referidas por Bloomberg, este apetito está cebado con unas medidas también insólitas del banco central del país, que ha permitido al banco facilitar créditos de hasta dos riales por uno invertido a los ciudadanos que quieran participar de la operación, con la confianza de que puedan repagar estos créditos sin problemas gracias al mantenimiento de unas políticas de reparto de dividendos que, por ahora, se queda fuera de todo alcance del pequeño inversor del resto del mundo.

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